Tengo dos grandes pasiones en mi vida: La música, y el fútbol.

25 años de vida, 23 años de conciencia, 21 años apoyando al Glorioso Independiente Santa Fe, 18 años enamorado de la música; con mis dos grandes pasiones, he llorado, he reído, he ganado dinero, he perdido dinero, me he hundido en el dolor y he salido del dolor. Con mis dos grandes pasiones, he ignorado cosas difíciles, pero también he provocado los mejores momentos de mi vida.

Músico por vocación (Baterista, bajista, guitarrista y compositor), futbolista por ilusión; seguidor a muerte del Expreso. Puede haber pasado más de un cuarto de siglo sin título, pero yo no vivo de los títulos. Vivo del amor a mis dos grandes pasiones, vivo gozando con mis triunfos, porque siento al Rojo en mis venas, y lloro con mis derrotas, porque en la derrota, también siento al Rojo en mis venas, más vivo que nunca; eso sí, siempre, siempre, siempre habrá un espacio para remediar los errores.

Opinaré con el corazón, pero también con la razón, porque Independiente Santa Fe es parte intensa de mi vida. Porque lloré por partida doble el 26 de Junio de 2005 (Muerte de mi Padre y Título de Subcampeón para Santa Fe), pero también me emocioné con el gol de Luis Manuel Seijas al Real Madrid, con el 5-0 frente a cierto rival de tierras antioqueñas, con la Copa Libertadores de 2006… Santa Fe es otro motivo de inspiración, y más que eso, es vida. Vida. Y es demasiado importante, al mismo nivel de mi pasión musical, y solo superada por una psicodeliciosa pasión, oculta pero emocionante.

Objetividad, seriedad, y argumentación, es lo único que pido, a ustedes, hinchas amigos; este es un espacio para opinar, para motivar, para criticar, pero también para crear amor por esa camiseta roja que nos hace soñar; vamos a construir equipo, ese mismo que muchos han dañado y menospreciado. De acuerdo, habrá verdades inocultables, pero no vamos a acabar con una institución que mal que bien nos ha dado alegrías; vamos a intentar poner un grano de arena, por nuestro Santa Fe, por el equipo de nuestros amores, por esa gran pasión, que me desvela y que sigue provocando los mejores momentos de mi vida.

¡Rojo, hasta los ojos! ¡Y más!

Juan Andrés Fajardo Valero